VIVE INTENSAMENTE

Manual de SUPER vivencia para mayores de CUARENTA.

PEOPLE

¿Vives preocupado/a?. Diseña un código rojo

¿Ordenó usted un código rojo?

Aplico Ud, un código rojo
¿ordenó usted un código rojo?

Tranquilos. No me refiero al tipo de código rojo de campamento de Marines en la base de Guantánamo (Not on my watch).

Me quiero referir de nuevo a las ventajas de auto gestionarse y no dejarnos llevar por ese ser despreciable que es a veces nuestro cerebro.

Gran parte del disgusto que nos llevamos, ante una situación imprevista que nos perjudica, se debe a la desagradable sensación de inseguridad y miedo acerca de las posibles consecuencias que dicho acontecimiento pueda causar. (Por ejemplo, cuando nos damos cuenta de que hemos perdido la cartera, el móvil o las llaves del coche ).

Por ello hoy te propongo que pongamos solución a esto, ¿cómo?..

Aplicándonos un protocolo pre-diseñado que llamaremos código rojo:

Básicamente consiste en elaborar un plan de contingencia en previsión de cada eventualidad de este tipo que nos pueda suceder. De esta manera, cuando ocurra tal o cual infortunio, nos pondremos inmediatamente a ejecutar el protocolo, sin lugar a la incertidumbre ni a la duda y  estaremos mas centrados en su correcto desempeño, que en lamentarnos inútilmente.  En definitiva, tener presente un «plan B» para cuando todo se vaya al garete.

EL CASO DEL HOMBRE TRANQUILO 

No Fear
No Fear

Me contaron una vez que a un tipo le robaron todo nada mas llegar a El Cairo. Se bajo del coche y el taxista arranco sin que pudiese recuperar sus maletas el maletero.

Había perdido toda su ropa, su ordenador portátil, mas de 500 € en efectivo y el cargador de un teléfono que, oh cielos, se estaba a punto de quedar sin batería.

A cualquiera se nos hubiera secado la garganta pero este hombre ni se inmutó. Simplemente escribió una especie de código y lo mando por sms.

Luego se quitó el cinturón de los pantalones, lo estiro como una serpiente y abrió una cremallera que se encontraba en el anverso, de ella extrajo un fajo de libras egipcias. Se puso de nuevo el cinturón y se subió a otro taxi en dirección al hotel.

Una vez tuvo la llave de su habitación, subió y se dio una ducha para desentumecerse del viaje, muy a su pesar, volvió a ponerse la ropa que había llevado desde que salió de Madrid y pidió un sándwich y una botella pequeña de vino.

Le despertaron unos golpes en la puerta, se había quedado traspuesto en el sillón, consulto el reloj mientras se levantaba a abrir y sonrío para sus adentros. UPS just in time…

Después de darle propina al mensajero uniformado, puso su nueva maleta sobre la cama. Dentro estaba todo lo que podría necesitar durante su estancia en El Cairo.

En cuanto a las cosas de valor y el dinero, eran cosa del seguro de la empresa.

¿Y tu?, ¿tienes tus listas de código rojo?

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