VIVE INTENSAMENTE

Manual de SUPER vivencia para mayores de CUARENTA.

filosofia el gran lebowski
ENTRETENIMIENTO FORMA DE VIDA PARA PENSAR

El último hippy de Venice Beach «El nota»

5.0
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Si eres amante del cine y, en particular, de los hermanos Coen – no veo como podría coexistir una cosa sin la otra – ya sabrás de qué demonios voy a escribir en esta entrada del blog.

Me refiero a la peli de culto «El Gran Lebowski», sin duda, uno de esos filmes que uno tiene como muy presente en su vida porque entraña mucho más significado de lo que los propios Coen seguramente pretendieron.

El Gran Lebowski me marcó más que otras muchas cosas en mi vida. Es la peli favorita de íntimos amigos míos, con los que también comparto el gusto, casi friki, por La Creedence.

Así que, te aviso, si recuerdas remotamente haber visto El Gran Lebowski y te has quedado tan pancho, seguramente estas líneas te parecerán una estupidez.

Por el contrario, si  por alguna extrañísima razón inter planetaria, has tenido la inmensa suerte de no haber visto esta peli todavía; espera, no sigas adelante por favor. Primero tienes que sentarte y disfrutar de una de las obras maestras del cine. (pero prométeme que luego vuelves a este artículo y me dices que te ha parecido).

La Filosofía de «El nota»

Pues el caso es que hay una jodida religión en torno a «El Gran Lebowski», que digo yo que no es para tanto ni mucho menos, pero si merece un visionado más de una vez en la vida, incluso merece una entrada en mi blog. ?

Ahora, deja de leer y dale al play en el vídeo de YouTube antes de seguir. Es por ir ambientando. Te diría que además te enciendas un peta pero, tal y como esta la cosa, no quiero que derriben mi puerta los Geos por incitación al consumo de drogas.

Ahora si, mucho mejor. Una cervecita creo que si te puedes tomar, yo me he abierto una también. Realidad virtual de los ’80.

Pues resulta que «El nota», el gran Jeff Bridges, se pasa la peli en pijama y sobre todas las cosas logra surfear sobre las multiples adversidades que le ocurren, con una actitud adaptativa asombrosa. «El nota aguanta» culmina al final.

No importa lo cerca que este de la muerte, de la ruina total, de la exclusión social definitiva…en nota aguanta con la única ayuda de los dos puntos de apoyo a los que siempre logra volver: los bolos y su inseparable ruso blanco (una bebida que mezcla el vodka, el licor de café y la nata líquida). Curiosa sofisticación para un tipo que vive con lo puesto.

Esta es mi reflexión:

En una vida en la que uno parece estar luchando frenéticamente porque los platillos no dejen de mantener el imposible equilibrio de girar permanentemente sin caerse, siempre ayuda pensar, como válvula de escape, que al final nada es tan terrible como parece y que hay cosas que, sencillamente, no podemos evitar que nos sucedan.

Un trío entrañable

el gran lebowski

Un veterano de Vietnam desquiciado y de gatillo fácil, un hippie pasado de todo y un buenazo incondicional. Los tres hacen un equipo de bolos que nadie diría que se entendiese, sin embargo, pese a que cada uno se encuentra en medios la mar de alejados unos de otros, hacen un equilibrio perfecto y totalmente sintónico.

Disfruto mucho viendo esa camaradería, ese amor odio, esa defensa del amigo y esa aceptación de los defectos del otro de forma incondicional, casi paternal.

El siempre brillante John Goodman, hace un papel complejo, para quitarse el sombrero. Interpreta a Steve, un tipo que no ha superado la guerra de Vietnam, no ha superado el divorcio de su mujer, ni otras muchas cosas que se niega a dejar atrás. Sin embargo, su añoranza es bondadosa, sin rencor, más bien al contrario. Desde el amor.

Una verdadera bomba de contradicciones de sentimientos y de postura en la vida. Pero un tipo que desearías tener a tu lado en los momentos difíciles porque lo que no hace es escaquearse. De ningún modo.

Steve Buscemi, del que no se oye demasiado, interpreta a ese buen tipo del que no se saca gran cosa pero que es imprescindible en cualquier equipo ya que fortalece la relación y la cohesión que, de otra forma, sería imposible.

Un alma frágil, necesitada de guía y de protección pero centrada, respetuosa y pacífica. Su presencia en un segundo plano puede que no sea muy ruidosa, pero sin él la peli no hubiera funcionado en absoluto. Es como un punto de apoyo minúsculo, pero que sostiene toda la estructura.

Y si, hay una chica, Julianne Moore. Pero, en fin, ella se limita a pintar cuadros con la vajina y realiza la personalización de una feminista radical más fidedigna y coherente que he visto en mi vida.

En resumen

Este es mi pequeño homenaje a una de las joyas el cine que bien merece una pausa, una reflexión y una cerveza bien fresquita.

Y mi moraleja es que dejes que se te caigan algunos platos, no pasa nada de nada. A mi se me han caído casi todos más de una vez y aquí sigo.

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