VIVE INTENSAMENTE

Blog de Desarrollo Personal para animales de Oficina

empresarios y empleados
LA OFICINA PEOPLE

Ya no existe la brecha entre empleados y empresarios

Hay que ver lo que nos cuesta muchas veces cambiar nuestras costumbres y mitos.

Siempre que oigo a alguien hablar de empleados y empresarios como dos especies enfrentadas,  me acuerdo de aquella película de Charles Chaplin sobre la revolución industrial «tiempos modernos» (una obra maestra).

En los manuscritos de psicología social del siglo pasado se definieron los apelativos empleados y empleadores. Cada gremio tenia sus derechos, obligaciones y estereotipos. Pero, ¿hoy tiene esto sentido?

Empleado y empresario: todos en el mismo saco

Cuando oigo a nuestros queridos representantes hablar de los ricos malvados con sus puros y sus sombreros, esos empresarios egoístas y explotadores con el pobre trabajador, pienso en mi mismo, empresario a la fuerza a los cuarenta y tantos años.

Personas como yo hay cientos, que nos levantamos cada mañana con un nudo en el estómago, comidos por la incertidumbre, sufriendo la presión de la familia y de todas las personas que de uno dependen; pero manteniendo el ánimo y la ilusión de un futuro que compense todos estos sufrimientos e inversiones.

En la jungla de buscarnos la vida existen multitud de historias, historias que conciernen tanto a empleados como a empresarios. Todos jugamos al mismo juego de sobrevivir, unos juegan limpio a ese juego, otros sucio y otros más sucio todavía… pero tanto unos como otros.

Desde el principio del nuevo milenio las cosas empezaron a cambiar, hoy es absurdo diferenciar entre empleados y empresarios por los siguientes motivos:

  • Quienes disfrutaban de un puesto estable, lo perdieron y tuvieron que empezar a reinventarse desde cero.
  • Los puestos de trabajo empezaron a escasear. La crisis y la presión fiscal hizo que los empleadores ya no estuviesen por la labor de pagar un salario fijo por unas horas de trabajo.

    empresarios y empleados
  • Tanto directivos como empleados de base comparten la misma cola del paro.
  • Hoy, es más importante dominar el ciber espacio y la comunicación en las redes que sacarse cualquier carrera.
  • Las grandes oficinas donde trabajan (o hacen que trabajan) un montón de hormiguitas  obreras cumpliendo un estricto horario, están en vías de extinción. Deberán ser sustituidas por personas con portátiles trabajando desde casa y con objetivos concretos de desempeño, más que con horarios.
  • Debemos dejar de pensar en trabajadores que desempeñan un puesto, y cambiarlo por colaboradores que implementan un proyecto.
  • No son ya necesarias las bases contractuales fijas , lo verdaderamente motivador son los beneficios compartidos sobre el concepto del GANAR-GANAR.
  • Los departamentos cerrados en las empresas no son ágiles. Lo ideal serían los equipos multidisciplinares.
  • Lo empleados no deben estar siempre  a las expensas de las decisiones unilaterales de su empleador.  El nuevo concepto que tenemos que empezar a manejar es que somos prestadores profesionales de servicios. (como micro empresas).
  • OJO: ya no vende la marca de la empresa. Ahora lo fundamental es tener una red de contactos contenta y bien gestionada.
  • Ha llegado la hora de olvidarse de los puestos para toda la vida.
  • Cualquier empleado puede llegar a convertirse en empleador, o demandador de servicios profesionales, como decíamos antes.

El trabajo en equipo entre los empleadores y los empleados debería ser la clave para que cualquier organización alcance el éxito.

En mi empresa trato de alcanzar un enfoque holístico, promuevo que mis colaboradores trabajen en su propio interés pero también en el de los demás. Si, en mi empresa me la juego yo, pero también nos la jugamos todos y siempre será mejor que se trabaje por la propia responsabilidad de hacer las cosas mejor cada día (independientemente de que se sea o no el jefe) que esperar al que el amo nos esté mirando para fingir que trabajamos.

Se nos llena la boca hablando de lo perverso que es el capital monetario, si embargo esto ya no nos debe importar. Lo importante hoy es el capital humano, su imaginación, su capacidad de cambio, de superación, su entusiasmo y, sobre todo, en su valentía para afrontar este nuevo modelo.

Dejemos pues de ser empleados, y así dejará de haber empresaurios.

 

 

 

LEER:  La Filosofía detrás de los Mandalas de arena Tibetanos

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *