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las preocupaciones en el trabajo
LA OFICINA PEOPLE

La preocupación como ARMA de MANIPULACIÓN en el trabajo.

Este domingo pasado estuve comiendo en casa de mi querida familia. Los tengo a los pobres preocupadísimos por mi actual situación de desempleo y, aunque no me lo dicen directamente, creo que les preocupa todavía más el hecho de no verme a mi preocupado.

Una persona despreocupada es vista compasivamente por su inocencia e ignorancia o negativamente por su dejadez y falta de conciencia.

Hay quien me dijo que si no te preocupas lo suficiente, no te mueves, no pones fuerza en lo que estas haciendo, no te esmeras, no te esfuerzas…la preocupación, al fin y al cabo, no es más que miedo; la única diferencia es que ésta última no se dirige hacia lo que te esta pasando (como cuando corres delante de un Mamut) , sino hacia lo que TU piensas que te puede pasar.

“La mayoría de nuestros problemas tienen su origen en el apego a cosas que erróneamente creemos permanentes.” DALAI LAMA Clic para tuitear

Esta idea absurda, la llevamos tan dentro, que parece que si no nos preocupamos por las cosas, es que somos unos irresponsables vividores que solo pensamos en ser felices…y esto no puede ser de ninguna manera.

¿Preocupar como herramienta de manipulación en el trabajo?

Las preocupaciones, osea el miedo, que se pueden inducir a las personas son una excelente herramienta de manipulación.

  • Un jefe mediocre, que no sabe influir de otra forma sobre su equipo,  amenaza constantemente a sus empleados con despedirles con la creencia de que así trabajen más.
  • No hay como asustar a la gente con tal o cual epidemia bien mediatizada para que se lancen a comprar tal o cual medicamento.
  • Nosotros los padres, decimos a nuestros hijos que tienen que estudiar para no acabar pidiendo en la calle. Incluso he visto como algún imbécil se llevó a su hijo díscolo a entrevistar a un mendigo para que éste refrendase tal afirmación. ¿a que usted no se sabia la tabla del ocho señor pobre?
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Ver la amenaza como herramienta para que los demás hagan lo que tu quieres es cómodo a corto plazo, pero no es para nada eficaz en el tiempo. Clic para tuitear

Las preocupaciones no son más que una anticipación mental de que algo malo puede llegar a pasarnos, y la anticipación es el pilar central de los trastornos de ansiedad. Por ello, las preocupaciones, sobre todo en el ámbito laboral, acaban causando un trastorno grave de ansiedad. Es matemático.

Si nuestro sistema de gestión consiste en preocupar a la gente mediante amenazas continuadas, luego no te quejes de que tienes muchas bajas por ansiedad y depresión.

El trastorno de ansiedad se desarrolla lentamente, generalmente uno no se da cuenta de que lo sufre hasta que es demasiado tarde. Algunos de los síntomas de la ansiedad que producen las preocupaciones en el trabajo son:

  • Tener problemas para concentrarse
  • Tener problemas para dormir
  • Sentirse irritables y nerviosos constantemente
  • Problemas para tragar
  • Dolor de espalda y de cabeza
  • Cansancio crónico
  • Sudores y mareos, falta de aire..

 

¿Por qué preocuparse o incitar la preocupación en otras personas no es rentable?

  • Preocuparse excesivamente por todo es un desgaste para las personas mucho mayor de lo que nos pensamos, requiere mucho trabajo emocional el luchar contra la desdicha que pensamos que se avecina.
  • La fuerza de voluntad intensa y continuada que nos obliga el estar siempre a la altura de nuestras preocupaciones no se puede mantener siempre, se agota, y el efecto rebote de nuestro agotamiento anula lo que hayamos podido avanzar azuzados por el miedo.
  • Si, a pesar de estar muy preocupados, incluso enérgicamente preocupados, no conseguimos que se resuelvan nuestros problemas, frustrados, caeremos en un estado de ánimo lamentable, cuando no en una depresión profunda, y esto si que paraliza.
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El caso del hombre libre de preocupaciones 

Me contaron una vez que a un tipo le robaron todo nada mas llegar a El Cairo. Se bajo del coche y el taxista arranco sin que pudiese recuperar sus maletas el maletero.

Había perdido toda su ropa, su ordenador portátil, mas de 500 € en efectivo y el cargador de un teléfono que, oh cielos, se estaba a punto de quedar sin batería.

A cualquiera se nos hubiera secado la garganta pero este hombre ni se inmutó. Simplemente escribió una especie de código y lo mando por sms.

Luego se quitó el cinturón de los pantalones, lo estiro como una serpiente y abrió una cremallera que se encontraba en el anverso, de ella extrajo un fajo de libras egipcias. Se puso de nuevo el cinturón y se subió a otro taxi en dirección al hotel.

Una vez tuvo la llave de su habitación, subió y se dio una ducha para desentumecerse del viaje, muy a su pesar, volvió a ponerse la ropa que había llevado desde que salió de Madrid y pidió un sándwich y una botella pequeña de vino.

Le despertaron unos golpes en la puerta, se había quedado traspuesto en el sillón, consulto el reloj mientras se levantaba a abrir y sonrío para sus adentros. UPS just in time…

Después de darle propina al mensajero uniformado, puso su nueva maleta sobre la cama. Dentro estaba todo lo que podría necesitar durante su estancia en El Cairo.

En cuanto a las cosas de valor y el dinero, eran cosa del seguro de la empresa.

Y ahora un último secretillo:

Por más que te preocupes con todas tus fuerzas, lo que tenga que pasar, pasará, y seguro que no es tan horrible como te lo habías imaginado. Clic para tuitear

Esta entrada se la dedico a mi querida amiga Mamen, una persona entrañable y bondadosa, pero excesivamente preocupada. Besos tesoro.

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Quereros mucho y cuidaros mucho

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