VIVE INTENSAMENTE

Manual de SUPER vivencia para mayores de CUARENTA.

personas difíciles en el trabajo
LA OFICINA

Personas difíciles en el trabajo. Quiénes son y cómo puedes combatirlas.

Personas difíciles en el trabajo. Quiénes son y cómo puedes combatirlas.
5 (100%) 1 vote[s]

Cada día te enfrentas con ellas, son ese tipo de personas que presentan determinados rasgos psicopáticos más o menos graves pero que siempre generan problemas en el trabajo debido a su falta de empatía y/o su conducta antisocial.

Tipos de manipuladores y otros trastornos de la personalidad

Se suele hablar de personas tóxicas porque crean un ambiente tóxico e incómodo allí donde van. Generalmente este tipo de personalidades sufren una autoestima muy deficiente y su comportamiento hacia los demás está gobernado por su propio instinto de supervivencia.

Por ejemplo, la persona manipuladora que piensa que todos los demás somos idiotas y que no estamos viendo sus estratagemas para salirse con la suya, suelen haber sido personas demasiado consentidas en su infancia y con graves problemas en cuanto a su tolerancia a la frustración.

Hosting SSD

El tipo de personalidad narcisista, que utiliza a la gente sin importarle nada más que él o ella mismo, es igualmente una persona manipuladora donde la falta de empatía con el prójimo es su rasgo más característico.

Personas que utilizan el chantaje emocional para conseguir lo que desean, las personalidades psicópatas que ven al resto como cucarachas a su servicio, personalidades narcisistas cuyo egoísmo exacerbado pasa por encima de todo y de todos; generan a su paso graves problemas laborales, no hay duda, pero de ellos se ha escrito mucho ya, ¿verdad?

Cuatro tipos de personas difíciles en el trabajo y cómo lidiar con ellas

En este artículo es mi intención dar luz acerca de los motivos por los que te encuentras mal cuando estas con algunas personas, por qué tratas de evitarlas – consciente o inconscientemente – y las armas (estacas) que puedes usar para combatirlas y que no te perjudiquen.

Ten en cuenta que estos personajes se valen de tu empatía, educación y honradez para manipularte y salirse con la suya, así que deja de ser así con ellos.

Esas reglas están bien para la gente normal pero con estas personas difíciles debes ponerte el traje de VAN HELSING e intentar pasarlo de “miedo” defendiendote sí, pero sobre todo, atacando.

1. El invasor de espacios

Nunca he logrado saber si estos tipos hacen lo que hacen porque no se dan cuenta o porque, simplemente, carecen de respeto hacia el resto del mundo de forma crónica.

Seguro que sabes de quién hablo, son aquellos que irrumpen en tu espacio de trabajo y exigen que les des prioridad dejándolo todo y atendiendolos sólo a ellos.

Como no se les pare los pies, pueden llegar a extremos realmente increíbles como hacerte colgar el teléfono si están ellos presentes y si, por el contrario, son ellos los que te están llamando y comunicas, pueden incluso llamar a un compañero tuyo para que te haga colgar con quien sea que estés hablado para que atiendas su llamada de forma inmediata.

Además, por extraño que parezca, estas personas también tienden a dejar sus cosas esparcidas por las mesas y, cuanto más espacio se les deje, más expanden. Son como el gas tóxico, intentan estar “omnipresentes” dejando su huella en la mayor parte de superficies posibles.

LA ESTACA: Ignoralos. Cuanto más te pidan la atención, más debes ignorarlos. Si irrumpen en tu mesa pon una sonrisa de oreja a oreja y diles que estás ocupado con alguna otra cosa aunque no sea verdad. No les dejes ver que estás siempre disponible para cuando ellos quieran.

Respecto a su tendencia expansiva, desordénaselo todo. Arrincónalo sin ningún orden en otro sitio, encima de una silla de cualquier manera, mezclale las cosas para que le cueste reubicarlas.

Siempre puedes poner la excusa de que tenías una reunión y necesitabas la mesa o que se te cayó todo al pasar.

2. El que siempre dice NO

Ya comenté este personaje en alguna ocasión. Es un perfil muy curioso porque, le digas lo que le digas, su respuesta siempre empieza con NO. Su negación ante cualquier afirmación que le dirijas es una especie de religión para este tipo de personalidad, algo que no puede evitar, que forma parte de su lenguaje como si fuera un idioma.

Son los “de que se trata que me opongo”, suelen entorpecer los procesos, las reuniones, hasta las conversaciones informales.

Luego se quejan de que no se les consulta, de que se les evita..es que dan tanta pereza…

Pero lo peor no es eso, lo peor es que estas personas no suelen ser muy amigas del trabajo por lo que, mientras se está trabajando en lo que luego criticarán, ellos se mantienen invariablemente al margen sin asumir ninguna tarea productiva.

Eso sí, en el momento en el que el trabajo se termina y, si se tiene la desdicha de que caiga en sus manos; comenzarán a criticarlo en todas sus bases, sin nisiquiera conocer ni llegar a comprender el por qué se han hecho así las cosas. La oposición por la oposición.

Además, sin cortarse un pelo, no te creas. Llegan en plan ángel salvador, parecen estar diciendo..a ver, estúpidas hormigas tontorronas, que os voy a iluminar con un poco de mi luz divina. Pero no os acostumbreis ¿eh?

Otra característica que me saca de mis casillas de esta gente es que contestan con preguntas, emplean ese aire de superioridad mientras lo hacen que dan ganas de estrangularlos.

LA ESTACA: La burla y evitar la comunicación con ellos. Intenta que este tipo de personalidad no interfiera en nada de nada, pero si no lo logras, cachondéate de sus intervenciones, como si fuera una broma. ¡Exclama! siiiii, ilumínanos.

Ármate de paciencia, intenta que su intervención pase lo antes posible, no discutas, no entables ningún diálogo. Que termine lo antes posible y luego sigue como si no hubiera pasado nada.

En cuanto a sus preguntas inquisitivas, no las contestes NUNCA. Si las contestas ya has entrado en su juego, y en ese juego vas a perder porque es tan absurdo que no lo entenderás.

3. El que dice que va a hacer pero no hace

No se que pasa por la cabeza de esta personalidad. Yo creo que se les olvida, o eso espero.

Tu te tomas tu tiempo en definir un plan, en repartir las tareas y en resolver las objeciones; pues de nada te sirve con estas personas.

Lo peor es que sabes que va a pasar. Sabes que lo que esa persona tiene que hacer no va a estar hecho ni de lejos. Como mucho enredara, moverá las cosas de sitio pero no llegará a ningún sitio.

Encima son expertos en las columnas de humo cuando les pides cuentas. Siempre tienen una excusa e incluso se indignan si se les presiona demasiado para que hagan algo de una puñetera vez.

Estas personas que lo dejan todo a medias, removido y estropeado; y eternamente sin terminar.

Son los amos de la procrastinación. Dejan para luego lo que no les apetece hacer, no se organizan, no se comprometen y; si les pasa otra cosa por delante, lo dejan todo empantanado y se olvidan. Causan así un gran trastorno.

LA ESTACA: Te parecerá injusto, pero lo más sano para ti es que estas personas no asuman ninguna tarea. Te volverás loco antes de lograr algo medianamente productivo de este tipo de personalidad.

Pero si es imposible, toma el control. Implementa algún tipo de herramienta de gestión de tareas y manda un email o pregunta constantemente  a esta persona por las tareas que le corresponden y, si se escurre constantemente, mejor déjala a un lado y hazlo tú.

4. El retenedor de información. Ni come ni deja comer

Ya sabrás de quién estoy hablando.  Son personas que necesitan que se les necesite, que se les pregunte y que se dependa de ellos para tal o cual cosa.

Les encanta tener las llaves de algo, las claves de esto y de lo otro, el único acceso posible a esa herramienta que se precisa para algo importante.

Yo incluso he visto irse de vacaciones a una persona de este tipo y dejar a la empresa paralizada en aquello que él gestionaba por haberse ido sin dejarle las claves a nadie.

Se reservan información aún a sabiendas de que perjudica a la empresa.

Un personaje retenedor es un personaje que se preocupa por cavarse un nicho porque les asusta sobremanera ser prescindibles, que no se les necesite ni se les eche de menos cuando están de vacaciones.

LA ESTACA: Provócalos. Hazlos sufrir en lo que mas les duele. Evita que estas personas puedan poner contraseñas o que sean los únicos que saben algo.

Supervisa su trabajo, implementa una intranet donde todo el trabajo esté compartido en una especie de escritorio remoto y obligalos a formar al resto de compañeros es lo que sea que estén haciendo.

¿Estas son todas las personas incómodas para trabajar?, no. Seguro que tú conoces alguno más que te invito a que compartas en los comentarios. Pero no olvides la estaca, ¿vale?

 

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *